No sé quién tuvo más suerte aquel día, si Tú al encontrarnos y llenarnos de alegría o nosotros por salvarte la vida…
La cuestión es que han sido cinco años de cariño y felicidad mutuos. Siempre fuiste muy tuya y quizás un tanto anárquica, pero estos últimos meses has sido todo cariño, un cambio radical hasta se podría decir y ahora que no estás y que todo se ha precipitado tristemente, quiero entender que lo que has hecho, ha sido darnos todo lo mejor de Ti y todo tu cariño, como agradecimiento a aquel día en el que volviste a nacer y pudiste así disfrutar de unos maravillosos años llenos del cariño y el amor que los Abuelitos te han dado cada día, cuidándote y mimándote como a una Reina.
Hoy ha sido un día complicado, en el que no te he podido quitar de mi pensamiento y ahora que el día acaba lloro como un niño y echo de menos tu presencia. Es lo que tiene esto del Amor y del Cariño, que al final duele y hoy duele mucho y este nudo que se me ha hecho me cuesta mucho digerirlo…
Ayer te acaricié por última vez y Tú me correspondiste como siempre y quién me iba a decir que el decidir llevarte al veterinario iba a ser para ese último adiós… Nunca te olvidaremos Marie. Allá donde vayas, corre, salta y brinca como hacías en casa y no olvides nunca procurar tener siempre el cacharrito lleno de comida.
¡¡Adiós pequeñica!! ¡¡Te Quiero Mucho!!


