CAPITULO I: «EL INGRESO»

¡¡ATENCION!!


        ¡¡Por Favor!!


        Ahora es donde se ven los buenos Amigos. Necesito vuestra ayuda y la pido por aquí porque me dijeron que solo podía hacer una llamada y la hice a Tele Pizza, porque estaba desmayao y encima comunicaba. Fíjate que había uno conmigo en el calabozo comiéndose las uñas y le he dicho si me daba.


        En fin, que quiero hacer un llamamiento entre mis contactos del Face pa ver si entre todos recolectáis el dinero suficiente pa sacarme d aquí. Hace más frio quel copón y de aquí no se puede escapar ni el que lleva las llaves. Es una Penitensiaria d Alta Seguridad pa presos peligrosos y disen que yo lo soy porque ara resulta que los Jínjoles están en vías de extinción y están protegíos por la CEE, la ONU y la Asociación de Protectores de Frutas Pansías de la Vega Baja.


        Estoy con dos presos más: Manolo, el «violador de camioneros d la M-30» y Fidel «el tísico», que seguramente es el que le quitó el violín a la Madre del Rey.


        Toy mu mal y más triste que Marco el día de la madre.


He pedio una manta y me han dao un saco de güano y en puesto de un cabeserón tengo una bolsa llena de resogones de pan duro.


Pero si solo eran jínjoles, me cagon la hostia y encima me pegao un enganchón con la alambrada que me he hecho una «ele» en el chándal de táctel que mi maire me va a matar cuando lo vea.
        Bueno, a lo que iba, que digo yo que podéis organizar algo pa recolectar dinero pa la fianza. No sé, una Rifa, una Tómbola, un Rastrillo, qué sé yo, algo sencillo… También podríais hablar con Bono de U2, con Madona o con Paco Porras o yo que hostias sé.
        Bueno, que lo dejo en vuestras manos y a ver si pronto puedo salir, aunque sea bajo fianza, porque yo no sé cuánto más podré aguantar aquí. Solo me faltaba que mañana si me dan de desayunar, en vez de Nestcafé, me pongan Eko, tonces ya o me corto las venas o me las dejo largas o igual aun voy más allá y me aprieto los cordones de los bambos hasta que me falte la respirasion.

        Toy desesperaico y seguro que no tienen ni el Plus. Esto es una mierda…


He pedio bajar a la Biblioteca pa leer algo y entretenerme y lo que han hecho ha sio darme una caja de zapatos llena de prospectos de supositorios pa que lea, su putamadre.

        No hay derecho a esto, yo que no robo ni jugando al chinchón y pa una vez que se me antojan unos jínjoles, va y me enganchan…


        Bueno, os tengo que dejar porque nos han dicho que a las 19:30 h nos van a llevar al salón de actos a ver Super Cheff, que dicen va a ser lo más parecido a cenar que vamos a pillar esta noche.


        Ya me decís algo del dinero y yo os daré el número de cuenta de un Banco en Zúrich pa hacer el ingreso y por na del mundo me traigáis el «dinero» en un sobre, no se vayan a pensar que es del Bárcenas y entonces no salgo ni hasta que comulgue el sagal de mi sobrino, por dios, por la virgen y por toas las figuricas del belén.


        Enga, ya me despido…


        ¡¡Toy llorando más…!!


        Ayyyyy qué penica me doy yo mismo, coñe.


        Dulce Lokura la mía…, porque lo vuestro no es normal…


        Besos.

3 comentarios en “CAPITULO I: «EL INGRESO»”

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