La Vida es Bella…, pero no siempre. Llega la Navidad y todo parece ser precioso, los problemas y las desavenencias se apartan a un lado, gastamos y gastamos, tiramos y tiramos… Y yo que siempre me he considerado amante de la Navidad, aunque sincera e hipócritamente, he de reconocer que sólo desde el punto de vista pagano, pues lo de las creencias y la fe, creo que se me esfumaron cuando me enteré de lo de los Reyes Magos y entonces los Camellos me empezaron a parecer más interesantes. Pero eso lo dejo para otro capítulo…
Y retomando el tema, me encuentro con gente, no carentes de razón, a los que la Navidad les parece absurda y exclaman sus gustos con un rotundo: «No Me Gusta la Navidad».
Pero la Vida es Bella… Es Bella si se pasa de puntillas sobre ella, cosa harto difícil. La Vida es Bella cuando solo miramos, pero No Vemos, porque cualquier frase, cualquier momento, cualquier situación, cualquier historia tiene su trasfondo y en muchos de los casos dramático, escondido a la espalda de un todo, de un «título», de un mirar y no ver…
Y aquí estoy yo hoy, quizás jodiéndoos el «Momento Navidad», muy lejos de mi intención, pero es que hoy, bueno hoy y por suerte casi siempre, me siento feliz y con ganas de ver la vida como es y a pesar de todo, poder decir que La Vida es Bella…
Mirar, pero no ver…
Oír, y no escuchar…
Tocar, y no sentir…
Leer y no entender…
Mil y una situaciones que pueden hacerte parar a pensar, a analizar cuál es tu papel en este mundo…, a hacer catarsis de qué ha sido de ti hasta llegar a este feliz y radiante día de la Navidad del 2015 y valorar si realmente has tenido suerte para ser y estar…
Lee, piensa, incluso opina si quieres, pero después de todo y a pesar de todo, posiblemente la realidad sea que sí, que La Vida es Bella…, pero hay que hacerla Bella…
– «BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS»:
Bonita frase sacada de un relato romántico, de una declaración de amor o de una película ñoña… Te vienen a la mente pensamientos lindos a la vera de tu chica, del amor de tu vida, de esos inicios «tontos» de una relación, cuando todo es very, very happy. Pero…
«Bajo un Manto de Estrellas»… Así es como han pasado la Nochebuena cientos, miles y me pierdo en las cifras, de personas «Sin Techo», indigentes, vagabundos, llámalos «X», qué más da, ¡¡verdad!! Y tú y yo y casi todos miramos hacia la otra acera… Y te digo, que La Vida es Bella…
– «TODO VA SOBRE RUEDAS»:
Eso decimos cuando la vida nos sonríe, cuando un proyecto marcha de acuerdo con lo que tenemos establecido, cuando una situación camina fluida y sin tropiezos… De putamadre chaval, ¡¡qué más podemos pedir!! Pero…
«Todo Va Sobre Ruedas»… Sobre cuatro ruedas, dos chiquitas delante y otras dos más grandes atrás, de las que alguien sentado se impulsa, haciendo que los callos de sus manos conviertan sus caricias en áspero roce de su piel con tu mejilla. Y en el mejor de los casos tendrá quien pueda empujar esa silla y salvar obstáculos impuestos, casi siempre innecesariamente o quizás simplemente aliviar el cansancio de un largo recorrido. Pero tú y yo caminamos erguidos, (bueno, tú más que yo, pero eso no me importa) y subes una escalera sin mayores problemas y bailas y saltas, corres, brincas… y a veces no nos damos cuenta de que La Vida es Bella…
– «SOMBRA AQUI Y SOMBRA ALLA»:
Como diría la canción… ¡¡Maquíllate, maquíllate!! Ponte guapa, siéntete mujer, gústate y gusta al mundo. Saca lo mejor de ti y de tu rostro, de tu piel canela, de tus ojos de gata, de tu piel de porcelana y tus labios carnosos, insinuantes y apetecibles de rojo fuego, de negras pestañas que se engarzan como eslabones cada vez que parpadeas. Todo un pivón. Pero…
«Sombra aquí y Sombra Allá»… Maquíllate, tienes que salir a la calle, al trabajo, tienes que llevar a los niños al cole y mostrar la mejor de tus sonrisas… Maquíllate y trata de disimular como puedas los golpes de la paliza de anoche, ocultar el color morado que rodea tu párpado derecho… Podría servirte cualquier sombra oscura de las que tienes en tu neceser y que casi nunca usas porque no es tu estilo… Hoy los labios de ese color rojo granate que tanto odias, pero quizás sea el que mejor oculte la sangre coagulada de la primera hostia de anoche y por lo demás, quizás con doble capa de maquillaje quede todo bastante bien… Igual hasta incluso al final va a resultar que el cabrón tenía razón, pareces una puta… Pero tranquila, hoy es solo un disfraz y en unos días podrás volver a salir a la calle como a ti te gusta, simplemente con la cara lavada, eso sí, si hay tregua… La Vida es Bella…, pero TÚ también.
-«DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MI»:
Eso predicaba Jesucristo y al parecer le fue bien y trato de inculcar la protección de los más frágiles, de esas criaturas que serán el mañana y quizás incluso quienes cuiden de nosotros… Niños que hoy y estos días sueñan a destajo, porque no les dan a basto las horas del día para disfrutar de todo. Cuidemos de ellos, hagámosles la vida fácil y que disfruten de esa infancia, paso obligado para toda persona, porque el mañana siempre estará antes o después condicionado por esta etapa. Y hoy disfrutan de sus regalos de Papá Noel y prontito de los Reyes Magos. Pero…
«Dejad Que Los Niños Se Acerquen a Mi»… Eso decía el hijo de la gran puta del vecino de la casa de la esquina, de aquella calle a las afueras del pueblo. El palacio de las chuches, el vecino superguay. Qué tipo tan encantador y servicial… Todo un caballero, decían las mamás en los corrillos a la salida del cole… Sí, pero tú no se la chupabas…, era tu hijo…
Valiente desalmado, engendro de la naturaleza y lacra humana, merecedora del mayor de los castigos, pero eso sí todos mis deseos y me encomiendo a quien haga falta para que esas personas vivan muchos, muchos años…, pero eso sí, siempre enfermos, muy enfermos.
No hay opción de mirar hacia otro lado… siempre alerta y al cuido de esos «diminutos seres», que nos alegran la vida. Lucha contra cualquier tipo de discriminación, humillación, explotación, marginación y todas y cuantas circunstancias sean susceptibles de interferir en la infancia de un niño… Porque La Vida es Bella…, pero necesita de Niños…
Y así cientos de ejemplos que nos pueden hacer entender que mirar no es ver, oír no es escuchar, tocar no es sentir… Porque La Vida es Bella y hoy más que nunca estoy seguro de ello, tan seguro que hasta incluso estoy enamorado… sí, y de la vida también.
La Vida es Bella…, pero Dulce Lokura la mía, porque la vuestra…, se me va de las manos…
Por el placer de estar loco y andar suelto…


