Una calle cualquiera de un lugar cualquiera… Evidentemente con nombres e incluso apellido… ¿La ciudad? No la voy a descubrir yo ahora diciendo que es de esas consideradas bonitas… Cosmopolita, de las que por su capacidad es de las que no duermen de noche, siempre hay algo disponible, gente por las calles, da igual la hora…
Esperando… ¿La calle? la calle es de las que tienen nombre y apellido. No sé quién sería el tipo al que va dedicada, ni qué hostias haría para merecer tal honor, si quieres. La cuestión que veo la placa que la identifica y ella me mira a mí, no me dice nada, pero esto es irrelevante…
Solo se trata de engañar al reloj de mi mente, ya que al de la muñeca me es imposible… Descuento vueltas de segundero, que amontonan minutos que meteré en un saco cuando tenga los suficientes como para decir que ya pasó una hora y ya apenas falten dos cigarros o un último autobús urbano, que vuelva a mostrarme la cadencia de su jornada diaria… El 06, que une no sé qué punto d la ciudad, con ese mismo punto del que salió, con una monotonía sólo interrumpida con el tragar y vomitar personas que suben y bajan a él para aliviar el esfuerzo d tener que caminar callejeando o bien el ganarle tiempo al de siempre, al reloj que les dice que llegan tarde al lugar al que se dirigen…
Cientos de historias anomias de personas que jamás vi… Ancianos que pasean cogidos de la mano, pregonando que vencieron al amor y consiguieron subsistir a monotonías e historias que a veces llegan a avasallar la convivencia… Otros lo hacen solos, sin nadie que los acompañe, enamorados de una soledad que les tocó vivir, por quién sabe el motivo… Una niña le insiste a su padre y le exige las prometidas chuches, quizás reprochándole que hoy se portó bien y el padre indiferente tira de ella con la premura de querer llegar a casa, porque quizás hoy echan futbol por la tele… Muchos canes atados a la vida de sus amos por un collar y una correa que les dice que no son libres, que son animales educados para la convivencia con seres que se definen a sí mismos superiores, basándose en que ellos son la raza inteligente y es que hay casos y casos… Parejas cogidas d la mano, seguramente porque recién hayan estrenado su amor o porque son de las tradicionales o quien sabe, igual es solo querer aparentar ante los demás que son un matrimonio bien avenido…
Un coche, otro y otro. Absurdo relatar esto, porque es un trasiego continuo, aun a pesar de ser domingo a media tarde… Justo enfrente veo un bar del que d vez en cuando alguien asoma para echar un cigarro, que por imperativo legal le obligan a consumir en la calle… Dos, tres caladas y una cuarta sin la quinta, le apresura a entrar de nuevo para seguir con su charla distendida, su partida de dominó o simplemente terminar el tercio que dejó en la barra, al cuido del camarero…
Y así va pasando el tiempo al que no conseguí engañar, pero que de manera hipócrita me hizo creer que pasó rápido y la hora y pico pareció casi apenas una tercera parte…
Supongo que algún día volveré a pasar por esta calle, porque el destino creo que me va a deparar cosas vinculadas con este barrio y algunas de sus gentes… Y hoy no se me ocurrió otra cosa para combatir un aburrimiento, que no quise que me visitase y me reí, me entretuve y aproveché para dejar en mi muro algo kqu recordar…
Ahora sólo falta que llegues Tú para emprender la vuelta… Tu mano y la mía… Una calle con nombre y apellido, transeúntes anónimos y una ciudad de las consideradas bonitas…
Todas las ciudades con mar son bonitas…


