Ya casi ni me acordaba de ti… Hoy hace justo seis meses y un día que te perdí la pista. Pasaste de ser un transeúnte que deambula por la vida de las gentes, buscando un alma a la que hacer compañía, a ser para mí una total y absoluta desconocida. Ya no sabía ni a qué te dedicabas, qué había sido de ti, qué se sentía con tu abrazo. Fíjate que ahora no sabría ni de qué hablar contigo, qué contarte… Tampoco te podría invitar a tomar una copa y brindar con las lágrimas del desconsuelo y la pena, como a ti te gusta hacer.
Perdóname si te he sido infiel y te he cambiado por quienes han ocupado mi vida desde entonces. De todos modos, yo nunca te dije que vinieses, siempre fuiste tú la que me rondabas y coqueteabas para hacerte un hueco en mi cama.
Hoy hace seis meses y un día que no has podido saber de mi y es que la «puta vida» me trajo menesteres más importantes a los que atender y créeme que no han sido plato de buen gusto, aunque a ti, seguro que de algún modo, te habría gustado ser la compañera de viaje de alguno de nosotros dos…
¿Pero sabes qué? Que desde entonces no nos hemos sentido solos y todo ello gracias a todas y cada una de las personas que se han empeñado en que eso no ocurriera.
No ha habido un mes, una semana o un día, sin una muestra de cariño que sumar… No ha habido hora que el reloj tirase a la papelera, sin antes quitarle el envoltorio y descubrir que dentro había un beso o un abrazo de alguien cercano… Tampoco ha habido un minuto huérfano de ese segundo de aliento del Amigo que de pronto se acordó de nosotros…
Lo siento “chica”, pero como puedes ver, no ha habido lugar para que te asomes, siquiera a preguntar si se puede pasar y es que hoy con mis lágrimas de alegría he fregado el suelo de casa y no, hoy no puedes pasar…
Como siempre, fue un placer haberte conocido en alguna que otra ocasión, pero si no te importa, prefiero que ahora sigas como emigrante en otras vidas, en otros quehaceres o como okupa en el alma de aquel que huyó de su casa como un cobarde… Pero por mí no te preocupes, que si algún día te necesito, igual te llamo, pero hasta entonces…
Muchas gracias a TODOS y cada uno de los que desde hace seis meses y un día habéis estado presentes en nuestras vidas, con vuestras muestras de cariño, vuestro apoyo incondicional, vuestras lágrimas compartidas y todos los gestos que nos habéis regalado. Hoy es el principio del fin de esta pesadilla y os aseguro que sin vosotros habría sido muchísimo más difícil despertar de ella.
No tengo forma mejor de agradeceros todo, sólo puedo deciros GRACIAS DE CORAZÓN, de parte mía y de Carol y que siempre estaremos en deuda con vosotros, mientras tanto os dejamos nuestra AMISTAD SINCERA, cómo aval de la deuda contraída.
GRACIAS POR NO DEJARNOS SOLOS…
Y a Ti Mi Vida, a Ti, gracias por tu esfuerzo, por ser esa CAMPEONA, porque a pesar de lo oscuro que todo estaba, decidiste no dejarme sólo y no rendirte. Te prometí estar ahí hasta el final, pues tu lucha iba a ser mi fuerza y así ha sido. Me siento muy orgulloso de cómo has llevado esto, Vida.
Gracias por aguantar… Ya queda poquito Niña…
Te Quiero es poco…, Te Amo es más que necesario…


